Cabe en un bolso pero tiene alma de perro grande. El Yorkshire es devoto de su familia, valiente hasta la imprudencia y dueño de una melena de comercial de shampoo.
Temperamento
Apegado, vivaz y muy alerta: es un excelente timbre con patas. Con su familia es pura ternura; con niños muy pequeños hay que supervisar por su fragilidad. Terco a ratos, encantador siempre.
Cuidados
Su pelo sedoso necesita cepillado frecuente o corte “cachorro” para simplificar. Paseos cortos y juego en casa le bastan. Cuidar sus dientes (propensos al sarro) y abrigarlo en clima frío.
¿Es para ti?
Sí, si vives en apartamento y quieres un compañero pequeño, apegado y longevo. No, si hay niños muy pequeños que puedan lastimarlo sin querer, o si te molesta un perro que ladra para avisar de todo.



